Tengo dos… un yo narcisista, hedonista… y el otro - yo - con quién juega haciendo muecas, ambas se susurran cuentos y mientras se hacen las trenzas sobornan sus secretos…son bellas… una se acerca al cielo y la otra viaja en el infierno dentro del infierno..., a veces se encuentran en transición y esperan en el banco del limbo su turno; irremediablemente están aquí entre las líneas- entre mis letras, las dos reflexionan y yo escribo sin protestar… Son la agridulce dualidad de esta dama azul.