miércoles, 15 de septiembre de 2010

Su Verdugo

Ella camina descalza adorando su guitarra, la abraza pensando,…si disfruto mi música en los tenues espacios que gritan voces terrenales como será la lluvia de melodías salpicando en mi cielo cuando muera… mejor que mil lujurias se cuestionaba… creía que el paraíso no empezaba con sus dedos manoseando morbosamente las cuerdas de su vida, emociones laberintosas de exquisito final… algo mejor vendrá con su sonrisa chueca se dijo… ¡basta! su verdugo -de uniforme blanco -le dijo... en el paraíso no hay música, no hay filtros para la felicidad; estás dejando margaritas en los pastos eternos.Siempre (entonces extrañaré todo); toca para mi mientras observo la luna... ya queda poco tiempo - mi columna podría quebrarse en algún momento… esta profesión de asesino en serie me provoca fatigas… y no es el proceso de elegir a los condenados, es escuchar las reflexiones de los que saben que se irán… son absurdas se lamentaba para sus adentros-, te susurraré algo (porque me has caído bien), ...acércate para que Dios no pueda escucharme-pero si él lo sabe todo- es otra falacia, lo único omnipresente es la verdad y aún así nadie quiere besarla ..., a eso que llaman paraíso los mortales, no existe como tal, no es más que un inventillo… el chismecito agrio de algunos ángeles que renegaron de la inmortalidad , de tantas obediencias y decidieron vagar en la tierra ( y no les gustó)… ¿entonces el infier..? … el infierno es esto, lo que estas pisando…lo que vas a dejar.

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